viernes, diciembre 24, 2021

La foto

 Hace poco, me encontré con la primera foto que veis.

Esa foto está hecha cuando vivía con toda la familia en la calle Provenza.

En casa éramos nueve, mis padres, mis abuelos, cuatro hermanos y mi tío.

Aunque era un piso grande de 100 metros cuadrados, de aquellos que decían delante y detrás con un gran pasillo, la verdad es que era difícil encontrar un hueco o una habitación propia, como decía Virginia Wolf.

Una habitación propia es un ensayo escrito por Virginia Woolf. Publicado por primera vez el 24 de octubre de 1929, el ensayo está basado en una serie de conferencias que la autora desarrolló en octubre de 1928 en el Newnham College y el Girton College, ambas universidades femeninas de la Universidad de Cambridge. Si bien el ensayo emplea un narrador ficticio y la prosa para explorar a mujeres (tanto escritoras como personajes de ficción), y el manuscrito preparado para las conferencias se tituló "Mujeres y Ficción", el ensayo está considerado no-ficción. Generalmente, se lo clasifica como un texto feminista, y su argumento gira en torno a un espacio literal y ficticio para escritoras que se encuentran dentro de una tradición literaria dominada por hombres.

Costaba mucho encontrar ratos en los que no veías a nadie. No es que no fuera sociable, pero mi afición al arte ya empezaba y luego he disfrutado mucho de momentos de soledad y reflexión para hacer mi propio trabajo.

En aquel piso, en mi habitación, que compartía con mis 2 hermanas, en una pared puse un cartón ondulado y allí iba poniendo cosas que me gustaban o me interesaban. Veo una mano de seis dedos de Vinçon, una foto de una mani del instituto, una página donde explican cómo se hace una cometa, unas copitas talladas, un álbum de fotos, un tarro de alubias antiguo que había pertenecido a la familia y cosas por el estilo.

Había un espejo y un día me hice una foto, con mi cámara, tuve cámara muy pronto porque ya trabajaba en la Phillips.

Cuando he visto la foto, me ha recordado a los millones de selfis que se hacen ahora. Es curioso, pero solo me hice esta, no tengo más.








jueves, diciembre 23, 2021

Regalos

 Como ya se acercan los festejos de Navidad, he desempolvado las fotos con el Papá Noel.

La primera foto en la que sale mi hija, se la hicieron en la guardería, ella no parece muy contenta, no sé si se enteraba mucho de la historia. En realidad, que te pongan al lado de un desconocido barbudo, no hace mucha gracia y hay niños que aparecen en fotos horrorizados.

Además, aquí hay mucha variedad porque lo tradicional es el Cagatió que es un tronco mágico que vas a buscar a la montaña y que se va alimentando durante días con mandarinas. Es complejo porque tienes que ir poniendo mandarinas y luego, dejar las pieles para que vean que se las han comido. Eso durante días y sin que ellos vean que lo haces. Entonces el día de Nochebuena, pues caga regalos cuando le atizas con un bastón.

En casa, con mi hija, se hacía todo: Cagatió, Santa Claus y luego Reyes, todo el pack y era un lío, además los niños acaban desbordados por la cantidad de regalos que reciben, pero todos contribuimos a ello.

Hay otra foto en la que aparece mi hija rodeada de papa noeles. Yo tenía una colección de ellos y los aprovechamos para hacer la foto tradicional de Navidad de ese año.

En otra foto aparece al lado de un Papa Noel, tamaño natural, que estaba en Mercantic, un mercadillo muy simpático que está en Sant Cugat. Creo que ahí ella ya estaba al tanto de lo que eran los reyes y todo eso.

Es increíble porque cuando son pequeños se lo tragan todo. Tienen una mente que aún confunde fantasía y realidad y para ellos es imposible distinguirlo.

Un día, estábamos escuchando la canción de Sisa: Qualsevol nit pot sortir el sol, ella tenía 5 años, salen personajes que van a una fiesta, Carpanta, Blancanieves, Superman y todo así. Mi hija, muy seria, me dijo: mira, todos son inventados menos los Reyes Magos.🙄 







 

miércoles, diciembre 22, 2021

La sierra

 Como estamos a las puertas de Navidad, contaré una historia de elfos.

Ahora se llevan mucho, el corte inglés nos machaca con los elfos, pero antes no se hablaba tanto de ellos.

Yo estaba estudiando en las monjas, un aburrimiento. La única clase que me gustaba era plástica, por motivos evidentes. Había solo una hora de plástica a la semana!.

A mí se me ocurrió hacer un elfo de madera. Los brazos y las piernas se hacían aparte y con un ganchito dorado, creo que le llamaban encuadernador. Bueno, pues por detrás ponías una cuerdecita a los brazos y las piernas y un cordelito que bajaba. Estirabas el cordelito y se movían brazos y piernas, una chulada.

El elfo era de madera de contrachapado, muy fina, 5 mm.. Primero había que serrar las piezas con una sierra de marquetería.

La sierra de marquetería me encantaba, tenía unas sierrecillas muy finas que se rompían a la mínima. La sierra era de la profesora.

Pues bien, como aquello daba bastante trabajo y llegaban las fiestas, la profesora, que era bizca, no por nada, pero la recuerdo así, era más o menos simpatica, un poco locatis, como todos los artistas. Entonces me dijo: puedes llevarte MI sierra a casa para acabar el trabajo.

Puede parecer una tontería, pero en una época donde habian pocas alegrías, aquella demostración de confianza hacía mi, me llegó al alma.

Ademas aquello tenía una gran responsabilidad, le tenía que devolver la sierra intacta.

Acabe el elfo, lo pinté con ceras, le di una capa de barniz para ceras, le puse las cuerdas y listo. 

Quizás el gesto para ella no tuvo importancia, pero a mí me hizo la persona más feliz del mundo.

Buenas fiestas.








martes, diciembre 21, 2021

Joan Brossa

 El otro día salió en el tn que han abierto la Fundació Joan Brossa Centre de les Arts Lliures.

Joan Brossa i Cuervo, Barcelona, 19 de enero de 1919-Barcelona, 30 de diciembre de 1998) fue un poeta catalán que cubrió diversos géneros (literario, escénico, visual, objetual...).

Las primeras incursiones de Brossa en la plástica, con una técnica cercana al caligrama, datan de 1941, cuando ni siquiera el término "poesía visual" había sido acuñado. Pronto empezó a incluir los poemas visuales en sus libros de poesía literaria, como si solo se tratara de una especulación sobre géneros, para acabar componiendo más de mil quinientos (la mayoría inéditos) agrupados y pautados para que tomaran la forma de libros singulares. Algunos de estos poemas, descontextualizados de sus respectivos libros, acabarían editándose en serigrafía y actualmente ya cuelgan en numerosas colecciones privadas, galerías y museos del mundo entero.

Desde 1943 empieza a trabajar con los poemas objeto que empiezan a exponerse públicamente a partir de 1956, frecuentemente en colaboración con pintores como Miró, Tàpies o Ponç. Es a partir de 1960 que su obra plástica alcanza su plenitud, tanto en número como en profundidad. En este año realiza el poema visual Cerilla y en 1965 el libro de artista Novel·la (este en colaboración con Antoni Tàpies), considerados auténticas obras maestras del arte conceptual universal.

Retomó tardíamente el poema objeto, en la senda de Marcel Duchamp aunque superándolo en cuanto a proyección externa y compromiso social. Para Brossa se trata de descubrir la magia en el objeto más vulgar, siguiendo la línea del arte pobre, pero nunca gratuitamente, sino con un claro mensaje detrás de cada producción. A partir de los 70 manipula los objetos para profundizar en su sentido o bien para representar el concepto desnudo. Objetos y poemas son muy cotidianos. Su interés radica frecuentemente en el contraste entre el título y el objeto insólito que nos presenta.

En 1978, me compré el libro: Joan Brossa Poemes Objecte, allí descubrí cosas, que nunca antes había visto. Me pareció que me abría un mundo hasta entonces desconocido para mí.

Tuve la suerte de conocerlo, una socia de la galería le hacía de guía-acompañante-soporte y teníamos bastante relación con él.

 Expuso en  la Fundación Miro en el año 1986, en la Virreina en 1994, le acompañamos para su inauguración en el IVAM en Valencia en el año 1998 y en el 1991 realizó una gran exposición en el Reina Sofía. Exposiciones, todas, que he tenido la suerte de ver.

Desde 1943 empieza a trabajar con los poemas objeto que empiezan a exponerse públicamente a partir de 1956, frecuentemente en colaboración con pintores como Miró, Tàpies o Ponç.

Su obra tiene mucha relación con la obra de Chema Madoz, de hecho realizaron alguna obra juntos.

Joan Brossa fue galardonado con los premios Crítica de Serra d'Or (en cinco ocasiones: 1971, 1974 -en dos categorías-, 1978 y 1996), Lletra d'Or (1981), Ciutat de Barcelona (1987), Medalla Picasso de la Unesco (1988), Nacional de Artes Plásticas (1992), Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1995) y Nacional de Teatro de la Generalitat de Catalunya (1998). Era miembro de honor de l'Associació d'Escriptors en Llengua Catalana. En 1999 y a título póstumo (falleció veinte días antes de su octogésimo aniversario, fecha programada para la ceremonia) fue investido doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona.

En enero de 2012 la fundación que lleva su nombre depositó en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona su monumental legado -más de 64.000 ítems​ para la custodia y digitalización del mismo.

Era un tipo entrañable, muy simpático, muy cordial, siempre hablaba con trabalenguas un poco como Groucho Marx. Gran aficionado al cine, alquiló su estudio al lado de la Filmoteca para poder ir cada día.

En los años 90, cuando lo veía frecuentemente, un día le pregunté: ¿Joan, tienes tu obra catalogada y referenciada? me contestó: Ése és el problema.








lunes, diciembre 20, 2021

Serrat

 El otro día Serrat anunció que se retiraba. Salió en el tn y explicó que aunque es una decisión que ha tomado libremente, pues era un trago. Dijo que tenía que mentalizarse de la nueva situación que le esperaba y que indudablemente el proceso no sería nada fácil. Después de tantos años de dedicarse a algo así, la adaptación era complicada, aun estando convencido.

Cuando yo iba al colegio, a las monjas, 13 o 14 años, había una chica en la clase que estaba absolutamente enamorada de Serrat. Aparece en una foto de grupo, bostezando, lo siento, pero no tengo ninguna más de ella. Se llama Beatriz Fabón.

Era una chica muy inteligente, siempre era la primera o la segunda de la clase. Era lista, simpática y tenía esa fijación por Serrat. Además Serrat era un guaperas en plan Alain Delon.

Tenía todos sus discos, en el comedor de su casa como si fuera un altar recuerdo ver allí el Mediterráneo. Era hija única y en su casa le seguían el rollo. Siempre estaba hablando de Serrat.

Antes, no existía el fenómeno Fan. Pero lo que hacía ella era un poco eso. Ella tocaba la guitarra y cantaba todas sus canciones. Claro, se las sabía de memoria.

Yo también seguía a Serrat, pero sin llegar a esos extremos. Compré muchos de sus discos. Me interesaban especialmente los que dedicó a poetas como J. V. Foix, Salvat Papasseit, Machado y Miguel Hernández.

Tambien me gustaba mucho Aute. Los amigos de mi hermana, científicos se reían cantidad. Bueno también reían mucho cuando íbamos a exposiciones. Uno de ellos, luego estuvo una temporada en New York y se convirtió en un gran amante del Arte Contemporáneo.

Serrat y Aute eran muy amigos. Aute también pintaba. Aunque no me gustaba demasiado su obra, una vez expuso en bcn. Fuí a verlo y también estaba Serrat. Yo, como buena teenager, les pedí los autógrafos a los dos en la tarjeta de la exposición, me las dieron.

No sé donde paran.








domingo, diciembre 19, 2021

Dinero

 El otro día fuimos a ver a la familia y me hizo gracia, porque un sobrinito de 4 años, en Miquel, mientras iba jugando, iba cantando como los niños de la lotería😄. Decía una retahíla de números y luego  hacía aquella cancioncilla de: nosecuantos mil euuuuuros. Me extrañó que tan pequeño, ya conociera aquello. Debe tener mucho interés por los números en general, porque luego nos recitó todos los números del 1 al 60 a toda velocidad.

Ya se acerca la Navidad y los premios. El sorteo de Navidad era el pistoletazo de salida de las fiestas y todos tenemos esas imágenes grabadas en el cerebro. Al fin y al cabo las navidades son una colección de tradiciones. Nos tranquiliza que todo sea igual, por eso lo que pasa ahora nos incomoda.

Viendo la lotería me he acordado que un día me encontré en los encantes de bcn, una caja y dentro había una colección de números de la once del año 85, que era una colección de mariposas, estaban todos los modelos que hicieron, unos 60, alguien los había coleccionado. Yo los compré y aún los tengo.

Todo esto, los premios, el dinero me ha hecho pensar en Hans-Peter Feldmann.

Hans-Peter Feldmann (1941, Hilden, Düsseldorf) es un artista visual alemán. Feldmann usa la colección de imágenes del tipo que sea, su ordenamiento alusivo, y la presentación de determinada representación (sea fotográfica, artística o suma de objetos privados) como medios expresivos. En el año 2001 expuso en bcn en la Fundació Tàpies.

En el año 2010, le dieron el premio Hugo Boss. Feldmann obtuvo el Premio Hugo Boss 2010 por ser considerado "una influencia clave en generaciones de jóvenes artistas", a partir de un trabajo que muestra "una vitalidad y una entusiasta originalidad que lo coloca entre las obras más irresistibles producidas hoy en día", indicó el jurado.

La cuantía del premio era de 100.000$ y el artista los cambió por monedas de 1 dólar. Con ellos empapeló varias salas del Museo Guggenheim de Nueva York.

La instalación, exhibía billetes de un dólar en 9 paredes de unos 45 metros de largo en total por cinco metros de alto. Los billetes, que ya estuvieron en circulación, estaban colgados en forma vertical en perfectas filas, dando una curiosa impresión de cortinas verdes y blancas.

La idea de Feldmann fue utilizar el dinero de manera explícita para la exposición, siguiendo "la obsesión de toda la vida del artista de coleccionar material familiar agrupándolo de una manera simple que muestra un juego de similaridad y diferencia", según la asistente curadora del Guggenheim, Katherine Brinson.

"Los billetes, como las obras de arte, son objetos que no tienen valor inherente más allá del que le acuerda la sociedad que invierte en ellos, y al utilizarlos como su medio, Feldmann despierta preguntas sobre nociones del valor en el arte", agrega.








sábado, diciembre 18, 2021

Spot paintings

 Ayer en el tn comarques salió una noticia de una persona con dos hijos, de una familia monoparental, que tenía problemas económicos. La noticia la rodaron en un local a donde iba ella y sus hijos para que les dieran cobijo, soporte y ayuda económica.

Me fijé que en el plano, salía una reproducción de un cuadro de la serie:  Spot painting de Damien Hirst. Spot painting: lunares de igual medida sin ninguna coincidencia de color, bautizados con nombres de narcóticos farmacéuticos y estimulantes.

El equipo de 25 personas de D H, ha pintado en total 1.400 pinturas de esta serie. Él, personalmente, no ha hecho ninguna. Francis Bacon, pintó en toda su vida 700 obras.

En una entrevista, concedida en diciembre pasado, reveló que estaba preparando dos telas especiales de la serie spot paintings. Una tendrá un millón de puntos y otra, más de dos millones. Ambas “llevará años completarlas”, comentó con una sonrisa.

Es curioso, porque D H es el artista más rico del mundo. Ha amasado una fortuna que ronda los 400.000.000 de dólares.

Con un estilo irreverente y una fuerte campaña de autopromoción, Hirst ha logrado que sus obras adquieran precios astronómicos. La fortuna que ha amasado en las últimas décadas incluye una mansión en Londres, que compró en 2014 por 50 millones de dólares, y una colección de 2.000 obras de arte con cuadros de Picasso, Francis Bacon, especímenes conservados en formol y animales disecados.

Casualmente, también hizo un muñeco con los famosos Spot paintings para una organización de Caridad.